lunes, 8 de noviembre de 2010

Nos queda Sabina para rato.



“El traje de madera que estrenaré no está siquiera plantado”, dice Sabina en una de sus canciones del disco 19 días y 500 noches. De eso hace ya 10 años. Pues ese traje de madera sigue sin ser plantado. Al parecer nadie posee las semillas que pueden acabar con el genio de Úbeda.

Con 61 años y una vida siempre veinteañera, Joaquín Sabina ha decidido iniciar una nueva gira: “El penúltimo tren”. Aunque más que una nueva gira podría decirse que es el sobrenombre del tour “Vinagre y Rosas”, que, en vez de darle punto y final, prefiere modificarle el nombre.

Con un plan de centrarse en los conciertos que más le gustan, los que tienen lugar en teatros o lugares cerrados con un número no muy elevado de espectadores, Sabina comenzará una gira que, según su propio nombre indica, debería ser la penúltima. Pero no lo creo, más bien debe tratarse de una de sus metáforas que tanto cuesta descifrar.

Además de esta gira que “El Flaco” comenzará en 2011, Sabina tiene en mente un nuevo disco, gestado en los viajes de Vinagre y Rosas. Con “El penúltimo tren” regresará a Argentina, México, a la carretera y a la manta, algo que, – además de las borracheras - el cantautor ve imprescindible para terminar de afinar los acordes de sus nuevas canciones.

“El penúltimo tren”. Recuerden bien ese nombre porque avecino que será una de las más acogedoras giras que el ubetense va a dar. Tal y como decía Chavela Vargas, “Los borrachos no mienten; los poetas, tampoco'”. Sabina tiene de las dos cosas, nos queda “Flaco” para rato.

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